26 de junio de 2010

De las cosas que me gustan: Doctor en Alaska



Con Internet en nuestras casas tenemos acceso a una gran cantidad de series (por lo menos ahora sí, veremos cuanto dura)Soy seguidora de varias pero hay una entre ellas que se ha quedado conmigo para siempre.La sinopsis tampoco tiene nada de especial:Un simple medico neoyorquino al cual le mandan a Cicely (Alaska).Allí tendrá que adaptarse a la vida del pueblo.

Son dos los motivos por los que me encanta: El primero es un recuerdo de la época en que la ponían en la televisión.Comencé a verla con mis padres.Eran los viernes, día en que nos íbamos al pueblo.En el gran salón, al lado de la estufa de leña, pasamos grandes noches. Esta imagen siempre me trae una sonrisa a la cara.

Y ahora vamos a por la segunda razón, que es mas impersonal pero no por ello menos importante. Los personajes,muy bien definidos, se encuentran con frecuencia en una línea que salta de lo normal a lo surrealista y absurdo.Y son todos tan entrañables...Si no fueran ficción yo sería amiga suya. Los mensajes que transmite son emocionantes, alegres y vitalistas.Con un profundo sentido del respeto a la naturaleza y las tradiciones.Supongo que de algún modo se parece a la imagen mental de lo que para mí es una buena sociedad.Es agradable pensar que hay gente esparcida por el mundo con visiones afines a la tuya.Y es por eso, además de porque el tiempo le ha pasado por encima sin empeorarla que puedo considerarla mi favorita.

24 de junio de 2010

Joyas




Nunca al mismo nivel, porque la escritura ha sido y será siempre la mayor de mis aficiones pero hoy, después de releer algunas hojas de cuadernos, me apetece hablar de mi otra adicción:La joyería.


No sabiendo que hacer con mí vida, un día me presente a varios exámenes de acceso en diferentes modalidades artísticas, entre las que se encontraba esta bonita actividad. No voy a mentiros, hasta ese momento nunca me habían llamado demasiado las joyas.Pero fue poner un pie en aquel mundo (porque es diverso y enorme) y quedé enganchada para siempre, sin más remedio.

La joyería, como casi todas las actividades que están a punto de desaparecer, tiene mucho de romántica, porque es una tarea en la que vas conociéndote.Son horas de trabajo modelando una idea hasta llegar a su resolución. Al principio, cuando tenía en mis manos aquellas pequeñas piezas, sentía como si fueran mis criaturas y no quería desprenderme de ellas, tal puede ser el apego que las tomes. Ahora, sin embargo, me gusta que otras personas las disfruten y se sienten algo más guapas/ delicadas/divertidas con su posesión.


Hacer joyas no es necesariamente una actividad enfocada a los ricos, al menos yo no lo vivo de este modo, hacer joyas significa ponerte en contacto con tus sensaciones y trabajarlas hasta llegar a algo material donde reconocerse.Es divertido e incluso terapéutico.Es una manera de ver el mundo y una actitud hacia este, como pequeños mensajes que grabas en cualquier sitio para añadir una opinión acerca de las cosas que te rodean.

23 de junio de 2010

Mar


El sol a mí espalda y la luz del entorno me conectan de forma rápida con un entorno mágico del que prefiero no partir.


Sonrió a la vida que desde aquí se presenta tranquila y amable.Descubro extasiada la profundidad del paraje natural donde me encuentro y no puedo por más que gozar de mí suerte.