
Parte 2: Galanterías
Son siempre tan alegres las flores, abiertas son elegantes y enteras.
Son siempre tan bellas las flores, caprichosas y efímeras.
Nos muestran su fragilidad bañándose al sol.
Las flores son semillas de corazones, bocas carmesí, caprichos de la tierra
abiertos para tu regocijo. Flores para adornar el día.
Son sonrisa que mece tu alboroto. Se merecen un aplauso, como todas las cosas bellas que el planeta nos regaló en su inicio.
Parte 3: Hasta los huesos
Gracias por este don.
Esta pausa en el barullo.
Esta luz que enciende la oscuridad.
Aquello que encierra lo malo para convertirlo en obsequio a tus manos.
Gracias por este ángulo de visión,
que despierta la necesidad de la palabra, como un rumor, como una corriente o como un torbellino. Puedes dejarte arrastrar hasta quedar empapada del amor creativo. Gracias por esta sensibilidad desparramada. La vas a hacer monumento. Prometes envolverte en su potencia hasta diluirte.