
Parte 2: Mira mi huevo
Walt Cisney es de Cáceres del mismo modo que El Paso es un mal bar. Vienes a los conciertos para saborear el olor del baile y la mezcla. La terraza que ves enfrente queda bañada de noche. Trae a tu vista las siluetas de cualquier pareja acaramelada. Aquellas cigueñas sobrevolando tu cielo, el que has de reconocer cada día, mientras la plaza se unifica como un mosaico heterogéneo que fluye sin control. Es por eso que tu vida ahora está más excitante y no es que nadie haya silbado como un pájaro para que le hayan respondido los perros. Ha sido más bien que Tamariz, al recorrer la plaza y fijarse en ti, ha decidido por su cuenta echarte un pulso de miradas aún sabiendo que los niños mojados no vienen del cielo.